Versículo clave (traducción literal de la KJV):
“Y disertando acerca de la justicia, la temperancia, y del juicio venidero, Félix tembló, y respondió: Vete por ahora; cuando tenga ocasión conveniente, te llamaré.”
– Hechos 24:25, traducción literal de KJV
Objetivo:
Concientizar a los participantes sobre la importancia de la temperancia como parte del plan de Dios para una vida sana y equilibrada—no solo en comida, sino también en emociones, entretenimiento, palabras, hábitos y estilo de vida.
⏳ Duración total: 35 minutos
Edad recomendada: 12+ (jóvenes, adultos, grupos mixtos)
Materiales:
Tarjetas con palabras como: azúcar, ejercicio, redes sociales, televisión, carne, agua, drogas, alcohol, música, sueño, videojuegos, ayuno, oración, celular…
Una cesta o caja
Una pizarra o rotafolio y marcadores
Desarrollo de la dinámica
1️⃣ Introducción (5 minutos)
Comienza con una pregunta para romper el hielo:
¿Puede algo “bueno” volverse malo si se usa en exceso?
Lee el texto de Hechos 24:25, destacando que Pablo hablaba de temperancia y eso hizo temblar a Félix. Explica:
La temperancia no es solo evitar cosas malas. Es también usar con moderación las cosas buenas, y abstenerse por completo de lo que daña el cuerpo, la mente o el alma.
Definición para el grupo:
La temperancia es dominio propio, es decidir con sabiduría lo que entra y sale de tu vida. Es parte del fruto del Espíritu (Gálatas 5:23).
2️⃣ Actividad: ¿Temperancia o exceso? (10 minutos)
Saca una por una las tarjetas con palabras (azúcar, celular, etc.) y lee en voz alta.
Cada participante debe responder rápidamente:
Si es algo que debe usarse con moderación
Luego abre espacio para comentar:
“¿Cómo sabemos cuándo algo se está volviendo un exceso?”
“¿Qué señales muestra nuestro cuerpo o mente cuando falta temperancia?”
Anota en la pizarra dos columnas: “Con Moderación” vs. “Evitar” y clasifica con el grupo.
3️⃣ Reflexión Bíblica guiada (10 minutos)
Daniel 1:8
“Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse…”
— ¡Un joven con principios! Se negó a la comida del rey, no por mala calidad, sino por ir en contra del plan de Dios.
Mateo 3:4
Juan el Bautista tenía una dieta simple (langostas y miel silvestre), y cumplió una gran misión.
Éxodo 16
Dios dio maná, un alimento sencillo pero completo y nutritivo. Enseñanza: Dios promueve la simplicidad, no el exceso.
Haz preguntas al grupo:
¿Crees que Dios aún nos da principios sobre lo que es bueno o dañino para el cuerpo?
4️⃣ Cierre y llamado (10 minutos)
Invita a los participantes a escribir (en una hoja o en su mente):
“¿Cuál es un área donde necesito aplicar temperancia esta semana?”
Frase clave para repetir en voz alta (todos juntos):
“Señor, enséñame a tener dominio propio, a usar bien lo bueno, y a rechazar lo malo.”
Opción: cerrar con oración o una canción sobre decisión o entrega. Sugerencia: “Honra al hombre de valor”.
Frase final para reflexionar:
“La temperancia no es debilidad, es poder bajo control.”







