Objetivo de la dinámica:
Ayudar a los participantes a comprender que la iglesia es como un cuerpo: muchos miembros, distintos dones, un mismo Espíritu. Cada parte tiene una función única y necesaria para el bien de todos.

🧩 Dinámica del juego:
- Preparar tarjetas con:
- Partes del cuerpo (ojo, mano, pie, oído, etc.)
- Dones espirituales (sabiduría, profecía, fe, sanidad, lenguas, interpretación…)
- Roles en la iglesia (apóstoles, profetas, maestros, administradores…)
- Dividir en grupos o jugar individualmente.
- Reto 1: Asociación
- Un jugador escoge una tarjeta de “parte del cuerpo” y debe asociarla con un don y un rol que refleje su función espiritual.
- Por ejemplo: El ojo → discernimiento → profeta
- Reto 2: Construcción
- Cada equipo debe construir un “modelo” de iglesia colocando simbólicamente las piezas (carteles, dibujos, post-its) en una figura del cuerpo, explicando por qué cada uno es importante.
- Reflexión final
- Leer 1 Corintios 12:27–28
- Comentar: ¿Qué pasa si todos quisiéramos ser lo mismo? ¿Qué miembros se sienten poco valorados? ¿Qué aprendimos sobre unidad y diversidad?







